Argentino
Situación en Argentina
La historia reciente de Argentina ha estado marcada por una dictadura (1976-1983), seguida de un largo período de inestabilidad económica y social que culminó en la grave crisis de 2001-2002. Aunque desde entonces el país ha recuperado cierta estabilidad, las repercusiones de estas crisis siguen afectando profundamente a la vida cotidiana, especialmente a la de los niñas, niños y adolescentes.
El país ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) en 1990 e incorporó este texto a su Constitución ya en 1994. En 2005, la Ley Nacional 26.061 estableció un sistema de protección integral de los derechos de los niños y adolescentes que reconoce su condición de sujetos de derecho y define las responsabilidades compartidas de la familia, la sociedad y el Estado. Sin embargo, a pesar de este marco progresista, su aplicación sigue siendo incompleta y los derechos fundamentales de muchos niños aún no se respetan suficientemente.
Los datos disponibles, que provienen principalmente del periodo 2019-2021 y son actualmente las últimas fuentes oficiales publicadas, muestran que la situación en las zonas populares y marginadas sigue siendo especialmente preocupante. En el distrito de Moreno, en las afueras de Buenos Aires, casi el 55 % de los niños vivían por debajo del umbral de pobreza en 2021 (UNICEF). El sector Cuartel V, donde se concentran las actividades de nuestro socio Madre Tierra, registró un fuerte crecimiento demográfico debido a la inmigración de familias procedentes de Paraguay, Bolivia y Perú, que se han establecido en asentamientos informales como El Milenio (unas 400 familias) y Los Hornos (unas 140 familias).
Estos barrios se enfrentan a problemas estructurales persistentes:
- condiciones de vivienda precarias y de hacinamiento;
- acceso limitado a servicios básicos (agua potable, alcantarillado, electricidad);
- alta tasa de abandono escolar: solo el 50 % de los alumnos que ingresan en la educación secundaria completan sus estudios, y en 2020 uno de cada diez adolescentes de entre 13 y 17 años ya había abandonado la escuela;
- alto índice de violencia: encuestas realizadas entre 2019 y 2020 muestran que casi el 60 % de los niños y niñas menores de 15 años han sufrido violencia en casa.
Otras regiones del país presentan vulnerabilidades similares, en particular Lomas de Zamora (provincia de Buenos Aires), el departamento de Monteros (provincia de Tucumán) y la ciudad de Aristóbulo del Valle (provincia de Misiones). Estas zonas se enfrentan a los mismos retos: pobreza persistente, servicios básicos insuficientes, problemas educativos y grandes desigualdades que afectan a los niños, niñas y adolescentes. Nuestra organización asociada DyA trabaja en estas regiones para apoyar a las comunidades locales y contribuir a su desarrollo social, educativo y participativo.
La pandemia de COVID-19 ha agravado estas vulnerabilidades a nivel nacional y ha acentuado las desigualdades en materia de educación y familia. Aunque estas cifras son de 2020, siguen siendo los datos oficiales más recientes disponibles y reflejan problemas que los actores locales siguen observando hoy en día sobre el terreno.
En este contexto, el reconocimiento y el ejercicio efectivo de los derechos de los niños, en particular el derecho a la participación, siguen siendo muy limitados y contrastan fuertemente con el marco jurídico progresista del país.
